Painé y la dinastía de los zorros

Painé y la dinastía de los zorros

Estanislao S. Zeballos

Painé, el verdadero zorro del desierto

El cacique Painé es el primero de una dinastía ranquelina llamada los Zorros, los Guor. Su valor humano está en que une a todos los capitanejos y pequeños caciques para formar la gran Nación Ranquel hacia 1835/40 en el centro de nuestro país; oponiéndose al gobierno de Rosas y haciendo alianza con los unitarios sobre todo con los caudillos de San Luis, la familia Saá. Se separa de Calfucurá, que apoya a Rosas, por tener intereses económicos diferentes (ambos eran dueños de extensiones muy considerables de tierras y de gran cantidad de hacienda vacuna y caballar) pero jamás derrama sangre de hermanos en peleas internas, sólo se limita a no colaborar con el malón o a enviar malones a las estancias rosistas. Painé Guor

Había nacido en Huada, laguna situada cerca de Leuvucó. Gobernó desde 1835 a 1847. Según Zeballos, Painé era un excelente representante del tipo físico araucano. Además fue el fundador de la Dinastía de los Zorros en la pampas. Era más alto que el común de los indígenas, “ … robusto, imponente, cara ancha, grande y aplastada”, de fuerte vozarrón. Su mirada era penetrante evidenciando al conocedor de hombres o sea al dirigente nato.

El primer acto de su gobierno fue reunir, a fines de 1838, en Leuvucó, un parlamento indígena. Tenía por finalidad el confirmar en su autoridad a Painé y decidir sobre el cacique Yanguelén que había desertado de los toldos ranqueles por diferencias con Yanquetruz y se había colocado al amparo del gobierno de Buenos Aires. Luego que el parlamento confirmó los planes de Painé, se organizó la expedición que luego de algunas escaramuzas, cayó sobre los toldos de Yanguelén, y éste fue tomado prisionero. Fue juzgado “… por la asamblea de sus iguales, en honor de su jerarquía y para salvar responsabilidades ulteriores ante los parientes y amigos del reo, que suelen ser muchos, públicos y solapados en la corte misma”. El veredicto de esta asamblea fue que se lo ajusticiara por traidor.

En Leuvucó, Painé Guor( zorro celeste) ocupaba con su toldo y cinco más que albergaban a sus mujeres y personal de servicio, la orilla de la laguna que era más profunda y el agua más clara. Respetaba profundamente a Baigorria, un Unitario refugiado en su tribu y que se había convertido en cacique por méritos propios ya que había enseñado a los ranqueles a cultivar la tierra y los había perfeccionado en el arte militar. Por simpatizar con los unitarios, o por el hecho de retener Rosas a su hijo mayor, EL FUTURO MARIANO ROSAS, Painé odiaba a Don Juan Manuel por lo que en sus toldos se albergaban muchos que huían del señor de Palermo.

Las noticias que se dan sobre Painé expresan que no era cruel y sanguinario. Sus órdenes no se discutían ni en la guerra ni en la paz. Mandaba aproximadamente 1000 lanzas de pelea y con él el ulmanato de Leuvucó llegó a su máximo poderío.

En varias oportunidades Rosas le propuso cambiar a Baigorria por su hijo (Mariano Rosas) pero Painé, fiel a la promesa hecha al unitario nunca lo entregó aunque, según las noticias dadas por algunos cautivos, no se llevaban muy de acuerdo ambos hombres. Painé tampoco tenía confianza en Calfucurá, dado que el cacique de Salinas pretendió en varias oportunidades enseñorearse del ulmanato ranquel cosa que no había podido realizar en vida de Yanquetruz. Para reforzar el statu quo existente, Painé logró casar al hijo de uno de sus caciques con una sobrina de Calfucurá. No obstante esta alianza reforzó militarmente la frontera entre ambos cacicazgos.

Al morir Painé de un ataque al corazón, le sucedió en el mando su hijo Calvaiú. Este ordenó la ceremonia fúnebre que es única, al menos de acuerdo con las noticias que se tienen, en el mundo ranquel. Se sabe que los ranqueles realizaban sacrificios de animales a la muerte de un personaje importante, se tienen noticias de la inmolación de los médicos que atendían a los enfermos o de la esposa favorita, pero no de una hecatombe como la realizada durante las exequias de Painé. Rex Gonzáles comenta que se trató de hacer algo así como una cacería de brujas entre los toldos ranqueles pues ellas se habían ensañado con el cacique de más nombradía. Además en esta ceremonia no solo se mato a supuestas brujas sino a la esposa más joven y favorita del cacique. En total, y según las noticias que da Avendaño se cree que se mataron treinta y dos mujeres. Estas mujeres fueron sacrificadas de a ocho por vez en las cuatro paradas o estaciones que se hicieron desde el toldo del cacique hasta el lugar de su entierro a unas seis cuadras del mismo. El último grupo fue sacrificado al borde de la fosa abierta para recibir el cuerpo de Painé.

Se sabe que entre las creencias Ranqueles el número 4 tenía una significación especial y cualquiera de sus múltiplos era sagrado. En su cosmología 4 eran los cielos y 4 las tierras por lo que el número era considerado mágico y ritual.

También fueron importantes las ofrendas que se ofrecieron al cacique recién fallecido. Espuelas de plata al igual que los estribos de su caballo favorito. Su montura, sus mejores ropas, caballos de pelea y gran número de ovejas. El cadáver de su esposa fue colocado en la misma fosa y al lado izquierdo del cacique.

Murió anciano, con más de treinta esposas. Lo sucedió Calviau, más conocido como Galván.

 

Editorial Jacobo Peuser

Primera edición 1886

334 páginas

Encuadernación en tapa dura

El libro consta de 127 capítulos u apartados sin un titulo principal

Posted in Conquista del desierto, Patagonia.

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