Idle Days in Patagonia – Días de ocio en la Patagonia

Idle Days in Patagonia

Días de ocio en la Patagonia

W.H.Hudson

Idle Days in Patagonia

W.H. Hudson

De todos los libros de Hudson, que son muchos y variados en cuanto a temas y épocas, “Días de ocio en la Patagonia” es quizá el que más íntimamente nos revela el curioso temperamento de su autor. Creo que para poder conocer fundamentalmente al gran escritor, para poder comprenderlo e interpretarlo a la manera de Conrad “Como un producto de la naturaleza” hay que leer y meditar estas páginas sobre la casi virgen Patagonia de cuando Hudson visito esas tierras, o sea, entre el 1870 y el 1871, cuando solo contaba con treinta años de edad.

Este libro convence en verdad, de que Hudson nació demasiado tarde; muchos, muchísimos años después de su época, y de que poesía los instintos de los mas antiguos pobladores de la tierra, de los que heredo algo de su físico gigantesco y un cráneo señalado por estigmas ancestrales, a propósito del cual, Sir Arthur Keth, autoridad mundialmente conocida en antropología, sostiene que la cabeza de Hudson es un ejemplar perfecto del Beaker de la edad de bronce.

Llama poderosamente la atención en “días de ocio en la Patagonia”, la forma descriptiva y el colorido de la narración, asi como la insaciable curiosidad del escritor, la apreciación de los fenómenos y lo acertado de las deducciones. Pero forma, colorido y deducciones, no logran, no obstante todo su maravilloso acierto, hacer que pase desapercibido el amor a lo bello del escritor y su exquisita alma de artista, cualidades estas que brotan en todo momento con la pureza y espontaneidad con que salta el agua del manantial en un calido día de verano.

Guillermo enrique Hudson se traslado a la Patagonia llevado por su amor a la Ornitología, y, como ha de verse en el transcurso del presente libro, encontró allí cosas insospechadas; percibió tales comunicaciones de él con la naturaleza que el eximio naturalista que ya era Hudson se sintió perplejo.

Según lo que yo se ver, “Dias de ocio en la Patagonia”, es uno de los ams bellos libros que he leído. Deja en nuestro espíritu saturado de civilización y de maquinismo, una infinita sensación de dulzura, una alegre visión de la vida, a pesar de que nuestro incansable viajero deambulo largamente por entre la agresiva maleza de las tierras aridas. El color de las descripciones y el modo noble, elevado, profundo que en estas páginas hallamos, deparan al lector una vivificante emoción y un sano entusiasmo por la vida recia y libre, cualidades estas dos, que hallamos en todos los libros del gran amante e incansable escrutador de la naturaleza que fue Hudson.

Tabla de materias:

  • Prologo del Dr. F. Pozzo.
  • ¡Al fin en la Patagonia!
  • Como me convertí en un ocioso.
  • El valle del Rio Negro.
  • Aspectos del valle.
  • Un perro desterrado.
  • La guerra con la naturaleza.
  • La vida en la Patagonia.
  • La nieve y la cualidad de la blancura.
  • Días ociosos.
  • Música de pájaros en Sudamérica.
  • El sentido de la vista en los salvajes.
  • Concerniente a los ojos
  • Las llanuras de la Patagonia.
  • El perfume de las “Buenas noches”

Editorial London: Chapman & Hall, Ltd.

Primera edicion 1893

256 páginas + 40 de propagandas de la editorial

Encuadernación en tapa dura original

 

Días de Ocio en la Patagonia

W.H.Hudson

De todos los libros de Hudson, que son muchos y variados en cuanto a temas y épocas, “Días de ocio en la Patagonia” es quizá el que más íntimamente nos revela el curioso temperamento de su autor. Creo que para poder conocer fundamentalmente al gran escritor, para poder comprenderlo e interpretarlo a la manera de Conrad “Como un producto de la naturaleza” hay que leer y meditar estas páginas sobre la casi virgen Patagonia de cuando Hudson visito esas tierras, o sea, entre el 1870 y el 1871, cuando solo contaba con treinta años de edad.

Este libro convence en verdad, de que Hudson nació demasiado tarde; muchos, muchísimos años después de su época, y de que poesía los instintos de los mas antiguos pobladores de la tierra, de los que heredo algo de su físico gigantesco y un cráneo señalado por estigmas ancestrales, a propósito del cual, Sir Arthur Keth, autoridad mundialmente conocida en antropología, sostiene que la cabeza de Hudson es un ejemplar perfecto del Beaker de la edad de bronce.

Llama poderosamente la atención en “días de ocio en la Patagonia”, la forma descriptiva y el colorido de la narración, asi como la insaciable curiosidad del escritor, la apreciación de los fenómenos y lo acertado de las deducciones. Pero forma, colorido y deducciones, no logran, no obstante todo su maravilloso acierto, hacer que pase desapercibido el amor a lo bello del escritor y su exquisita alma de artista, cualidades estas que brotan en todo momento con la pureza y espontaneidad con que salta el agua del manantial en un calido día de verano.

Guillermo enrique Hudson se traslado a la Patagonia llevado por su amor a la Ornitología, y, como ha de verse en el transcurso del presente libro, encontró allí cosas insospechadas; percibió tales comunicaciones de él con la naturaleza que el eximio naturalista que ya era Hudson se sintió perplejo.

Según lo que yo se ver, “Dias de ocio en la Patagonia”, es uno de los ams bellos libros que he leído. Deja en nuestro espíritu saturado de civilización y de maquinismo, una infinita sensación de dulzura, una alegre visión de la vida, a pesar de que nuestro incansable viajero deambulo largamente por entre la agresiva maleza de las tierras aridas. El color de las descripciones y el modo noble, elevado, profundo que en estas páginas hallamos, deparan al lector una vivificante emoción y un sano entusiasmo por la vida recia y libre, cualidades estas dos, que hallamos en todos los libros del gran amante e incansable escrutador de la naturaleza que fue Hudson.

La traducción de este libro, es sumamente difícil para aquel que no conozca hondamente las modalidades de Hudson. Por eso me he permitido, a pedido del editor Joaquin Gil, afrontar su reviscion y control, aclarando algunos conceptos de giro delicado, así como alguna substitución de palabras que acentué en la edición española el estilo original del autor y el sabor propio de su prosa.

Mi modesta labor complementaria, que no posee más mérito que el de ser reflejo del fervor que hay en mi espíritu por Hudson y sus obras, en nada disminuye al traductor, ya que no ha habido en mi otro propósito que contribuir a que el editor presente, según su propio deseo, en la froma mas fiel posible la versión castellana de este hermoso libro.

Fernando Pozzo.

Tabla de materias:

  • Prologo del Dr. F. Pozzo.
  • ¡Al fin en la Patagonia!
  • Como me convertí en un ocioso.
  • El valle del Rio Negro.
  • Aspectos del valle.
  • Un perro desterrado.
  • La guerra con la naturaleza.
  • La vida en la Patagonia.
  • La nieve y la cualidad de la blancura.
  • Días ociosos.
  • Música de pájaros en Sudamérica.
  • El sentido de la vista en los salvajes.
  • Concerniente a los ojos
  • Las llanuras de la Patagonia.
  • El perfume de las “Buenas noches”

Editorial Joaquín Gil

Primera edición castellana Junio de 1940

Tapa dura con sierre en pleno hilo trenzado.

244 páginas.

Posted in Historia, Patagonia.

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